domingo, 15 de junio de 2014

Lo siento.

¡Hola!
He estado pensando en qué hacer con este blog. Realmente no sé si será temporal, si haré tarde o temprano uno nuevo, o si lo dejaré totalmente, pero lo que es seguro es que CIERRO ESTE BLOG.

Llevo mucho tiempo sin entrar y no dispongo de momentos en los que me pueda poner a escribir o a subir algo, aparte de que me gustaría no borrarlo, pero no volver a subir aquí. Lo siento por si alguien me seguía, que a estas alturas lo dudo.

Un beso y hasta siempre.

Alba x

domingo, 10 de marzo de 2013

Un cambio.

Ella era una escéptica por naturaleza, creía única y exclusivamente en lo que veía. Pero eso iba a cambiar: por una razón u otra, tenía que cambiar.

Siempre había sido una buena niña, con excelentes notas, obediente, dedicada a ayudar a los demás y sin encontrar tiempo para ella misma. A medida que pasaba el tiempo, sus defectos la iban hundiendo más y más. Sí, sabía que nadie era perfecto, pero ella se veía un completo desastre. Sobraba.
A pesar de que por dentro no se sentía demasiado bien y en casa las cosas habían cambiado un poco, seguramente por un descenso en sus notas, ella seguía igual de cara a los demás. Adoraba agradar al resto siempre que pudiera. Cada vez soportaba más. Intentó refugiarse en la música, esa que sus compañeros criticaban, y no siempre daba resultado.
Un día, sin saber escoger una razón concreta, más bien por las cosas que se habían acumulado con el tiempo, cayó en picado.
No se sentía querida. No sentía nada.

Y en el momento preciso, apareció para salvarla aquella que menos esperaba. Desde que la conocía, aunque estuviesen a más de mil kilómetros, supo que era especial, como ella.
Aunque las dos lo pasaran mal, se ayudaban mutuamente, por muchos obstáculos que intentaran interponerse. Se convirtió en más que una mejor amiga, una hermana. Le había dejado una huella tan profunda y fuerte que ni el tiempo podría borrarla, jamás olvidaría todo lo que hizo por ella.

Lo peor era que tampoco se valoraba, cosa que ella no entendía, porque la veía como si fuese mil veces mejor.
Gracias a su ángel, la que la cuidaba desde la distancia, comenzó a ver que no era tan horrible como pensaba, que no era inútil, que ser diferente no era malo. Muy poco a poco, iba cambiando la opinión que tenía sobre sí misma.
En unos meses, se habían convertido en inseparables, aunque físicamente nunca hubiesen estado juntas.
Ella ya había perdido la cuenta de los abrazos y los miles de "gracias" que le debía, por haberla salvado.
Como se suele decir, las personas no se encuentran dos veces, y había momentos en los que tenía miedo de perderla, pues había supuesto el cambio más grande de su vida.

Nunca hubiese pensado que el destino pudiese haberlas juntado, pero no había otra explicación. Y poco a poco, empezó a creer en cosas que jamás se hubiera planteado.




Prometió que iba a estar ahí siempre. Ella también lo estaría.




"Gracias por cambiarme la vida."

lunes, 25 de febrero de 2013

VARIOS: ESTA VEZ SÍ, HE VUELTO.

Bueno, he vuelto por aquí.
Como habéis visto, he renovado el blog totalmente, dirección incluida.
Veréis, todo este cambio es por la siguiente razón: he estado pensando y he llegado a la conclusión de que había dejado de estar tan pendiente del blog porque no me gustaba. No me refiero al contenido, sino a la idea en general, el diseño, la dirección, todo. Así que como quiero involucrarme un poco más en él, he decidido pegar un cambio drástico, darle un nuevo giro, intentar que parezca más maduro. Trataré de tomármelo en serio y publicar más a menudo.

También quería aclarar que la novela de One Direction estoy planteándome dejarla, fue la primera que hice y creo que está muy verde, no me convence del todo. Os animo a comentar al respecto, vuestra opinión influirá enormemente en mi decisión :)

Y por último, quisiera saber vuestra opinión sobre el gran cambio que le he dado al blog, simple curiosidad.

PD: Aquí tenéis una fanfic que empecé hace un tiempo, es de Union J (pinchad aquí). A ver qué os parece, llevo muy poco pero la continuaré cuando tenga menos exámenes :3

¡Gracias por seguir estando ahí! xx

sábado, 6 de octubre de 2012

MÚSICA: CANCIONES DE 'TAKE ME HOME', DE ONE DIRECTION.

Os recuerdo que el nuevo disco de One Direction, 'Take Me Home', saldrá el 13 de Noviembre tanto en España como en el resto del mundo y, según se ha publicado, éstas serán las canciones que se encontrarán en el Yearbook:

1. Live While We´re Young
2. Kiss You
3. Little Things
4. C´mon, C´mon
5. Last First Kiss
6. Heart Attack
7. Rock Me
8. Chang My Mind
9. I Would
10. Over Again
11. Back For You
12. They Don´t Know About Us
13. Summer Love
14. She´s Not Afraid
15. Loved You First
16. Nobody Compares
17. Still The One

VARIOS: ¡HOLA! ¡SIGO VIVA!

¡Hola a todos!
Siento no haber poder escrito nada este verano. En cuanto vi que casi no iba a tener tiempo para entrar aquí, decidí tomarme un descanso y hacer parón por vacaciones. Pensé en poneros una entrada de estas, pero se me fue completamente, lo siento.
Bueno, sólo me queda deciros que a partir de ahora intentaré subir con más frecuencia capítulos y noticias, y espero que no dejéis de visitar el blog.
¡Muchas gracias! :) x

sábado, 14 de julio de 2012

SAFE AND SOUND: CAPÍTULO 2


¡Aquí tenéis el segundo capítulo! He tardado en subir, así que espero que la espera haya valido la pena :D  Comentad y eso :) ¡Espero que os guste, tributos! xx

Un par de agentes de la paz se acercan a mí y me dirigen hacia las escaleras. Subo al escenario y me acerco a la mujer de piel azul turquesa. Al verla de cerca, me fijo en que tiene las pestañas doradas y piedrecitas brillantes en los labios. Sigo sin entender por qué se pondrán así de ridículos, la verdad.
-          ¿Cómo te llamas? – me pregunta.
-          Cato. –respondo con un tono arisco. Ella, a pesar de todo, sigue sonriendo.
-          ¡Bonito nombre, cielo! – canturrea.
-          Gracias… supongo.
-          Bueno, has tenido el valor de presentarte voluntario como tributo en el lugar de Tyler. Cuéntanos, ¿es tu hermano? ¿Tu primo?
-          No.
-          ¿Y entonces…?
-          No es familiar mío. No tengo absolutamente nada que ver con ese, ni siquiera sabía su nombre.
-          Y entonces, ¿por qué te has presentado voluntario?
-          Porque quiero ir a los Juegos del Hambre. Y quiero ganar.

Yo sé que en el fondo hay otra razón que puede que incluso sea igual de importante que ganar, pero no la digo. La verdad, me cuesta dejar que Clove vaya, siento que por alguna razón necesito protegerla.

-          Muy bien, ¡pues suerte, Cato! – dice, de nuevo con una gran sonrisa. - ¡Que empiecen los Juegos del Hambre, y que la suerte esté siempre de vuestra parte!

Rodeados por agentes de la paz, Clove y yo somos dirigidos al Edificio de Justicia, donde nos despediremos de nuestros familiares. Me siento en el sillón que hay en la sala en la que me han metido, e intento no pensar en nada de lo que me ha ocurrido… hasta que aparece mi padre por la puerta.
Se acerca a mí y me da una palmada en la espalda.
-          Hijo, sé que ganarás. Confío plenamente en ti.
Me abraza y se va.

Bueno, muchos ánimos no me ha dado, pero al menos me ha dicho que confía en mis posibilidades, que confía en mí. Y eso quiere decir que lo más posible es que gane. Pero bueno, eso no hacía falta que me lo dijera, que ya lo sabía yo.
No recibo a nadie más, ya que apenas tengo familia, y algunos de ellos ni siquiera quieren saber nada de mí. Además, mi madre murió cuando yo tenía trece años, y yo estaba muy unida a ella. Su muerte me marcó de por vida.
Me pregunto quién habrá ido a ver a Clove…

En pocos minutos aparecen unos agentes y me sacan de aquella sala.
Llegamos a una estación después de un pequeño viaje, subimos a uno de los vagones del tren. Allí me encuentro con Kyle, mi mentor.
Él fue el ganador de los sexagésimo novenos Juegos del Hambre. Los ganó con 18 años, y ahora tiene 23. Es más o menos de mi estatura, y también de similar complexión física. Tiene la piel morena y ojos grisáceos. La verdad, pocas personas me caen bien, pero él es una de ellas. Desde el principio hemos congeniado.

-          Hola, Cato.
-          Hola. – digo, aunque algo malhumorado. Pensé que, al por fin conseguir participar en los Juegos, estaría más contento. Y no sé la razón, pero no lo estoy, para nada. Pero tengo que entrenar y ganar, por lo que no puedo permitirme estar así, tan decaído. Lo malo es que… Clove está ahí y… no podemos. No podemos ganar ambos. Espera… ¡no podemos ganar los dos! ¡Ahora lo entiendo todo, ése es mi error! Pero… ¿y ahora, qué haremos?

Justo entonces, la puerta del vagón se abre y entra ella con la mujer que ayer tenía la piel de color azul, cabizbaja y con los ojos rojos. No sé si es a causa de la rabia o que ha estado llorando. Cuando me mira, parece que me quiere asesinar con la mirada, pero sé que en realidad no es así.

Nuestros mentores nos miran, expectantes. Sé que la mujer no es nuestra mentora, pero a partir de ahora la llamaré así, porque en realidad está ahí para ayudar y prepararnos, al igual que Kyle, aunque no tiene la misma importancia su labor. Finalmente, Clove dirige su mirada hacia una puerta que se supone que da a otro vagón.
-          Cato, ven. – me dice, con tono áspero. Yo obedezco y la sigo.

Cruzamos la puerta, que se abre automáticamente al acercarse, y un par de segundos después, se cierra. Ella pulsa un botón y la puerta metalizada hace un ruido extraño.
-          Así no abrirán. Además, estos vagones están insonorizados, así que por más que peguen la oreja a la puerta, no podrán oír nada.
-          Qué lista eres. – reí.
-          ¿Pues sabes qué? ¡A mí no me hace ni pizca de gracia, Cato! ¡NI PIZCA! ¡No tienes ni idea de lo que has hecho! – hace una pausa para tomar aire, pero sigue alterada -. ¡Yo pensaba ganar y volver a casa sana y salva! ¿Y ahora qué? ¡No podremos sobrevivir los dos, Cato, no podremos! – parece que va a romper a llorar, pero es demasiado fuerte como para hacerlo. - ¿¡Es que no te habías dado cuenta!?
-          Clove… - No tiene tanta fuerza como para tirarme al suelo, pero sí que es capaz de empujarme y dejarme sentado en un sofá. Molesto, me levanto al instante.
-          ¡NO LO ENTIENDES! ¡Si al final quedamos nosotros dos, no pararán hasta que nos matemos! ¡Y yo no te pienso matar! – grita, completamente alterada y desesperada.
-          ¡Clove, por favor! – Alzo la voz, pero ella no me hace caso, y se empieza a desesperar. Necesito que pare y me escuche.

La agarro con fuerza por los hombros y la pongo a apenas un centímetro de mí. Se escuchan perfectamente nuestras respiraciones, y si te esfuerzas, podrías incluso escuchar los latidos de nuestros corazones. Ante lo que he hecho, Clove se tranquiliza un poco más. Intenta librarse por un momento de mi agarre, pero sabe que es imposible, ya que tengo muchísima más fuerza que ella.
-          Escúchame. – le digo, serio -. Por favor.

miércoles, 13 de junio de 2012

SAFE AND SOUND: CAPÍTULO 1



¡POR FIN SUBO EL PRIMERO! Estaba deseando ponerlo ya, porque las opiniones que me han dado han sido para bien, y estoy segura de que os va a gustar. Así que, por favor, dejadme comentarios, me gustaría saber vuestra opinión, tributos :3 Bueno, dicho esto, ¡espero que os guste el primer capítulo de Safe And Sound!
PD: Es un poco corto, lo sé, pero de momento no os quiero dar más información. ¡El próximo será más largo, lo prometo!

Miro hacia la papeleta que tiene la mujer de piel azulada del escenario en la mano. Sinceramente, me asquean las modas del Capitolio. ¿Por qué se teñirán la piel de colores? No tiene sentido, es completamente absurdo.
Ella se acerca al micrófono y pronuncia lentamente el nombre que aparece en la papeleta. Proceso la información y me doy cuenta de que… no es el mío. No, no puede ser, no ha dicho mi nombre. No soy el tributo masculino del distrito dos.
No lo entiendo. Cogí todas las teselas que pude para llenar la urna de papeletas con mi nombre escrito en su interior. Había cincuenta, o incluso más. Y al final, todos mis esfuerzos han sido en vano. No han valido para nada.
Siento que la rabia se apodera de mí. Mis músculos comienzan a tensarse cada vez más. Aprieto los puños y cierro los ojos, intentando tranquilizarme, pero ya es imposible.
Entonces levanto la vista y la veo allí arriba, en aquel escenario improvisado en la plaza de mi distrito, entre dos agentes de la paz. Clove sonríe triunfante y me devuelve la mirada con satisfacción; ella ha salido elegida, ella está allí y yo, no.
Un chico de unos trece años empieza a abrirse paso entre la gente. Lo analizo detenidamente: tiene el pelo corto, oscuro y liso, y los ojos castaños. Su mirada es profunda, y su piel, blanca como la nieve. Le llevo aproximadamente dos cabezas, y noto en su cara cierto aire de desagrado. Puede que en el fondo tenga miedo, pero él no quiere mostrarlo. Los del distrito dos solemos hacerlo, sabemos esconder muy bien nuestros sentimientos. Nos han hecho así.
Por su expresión, me doy cuenta de que hay una clara diferencia entre él y yo: ese chico no quiere participar en los Juegos del Hambre, estoy completamente seguro. ¿Y yo? Yo llevo toda la vida siendo entrenado para esto, he nacido para ello, lo llevo en la sangre. Ir a los Juegos es mi sueño desde que tengo uso de razón. Al fin y al cabo, es para lo único que sirvo, ¿no? Cuando oigo hablar de los Juegos del Hambre, en lo único que pienso es en ganar, ganar y ganar. ¿Para qué si no llevo casi toda mi vida preparándome y entrenándome? Vamos, soy un chico de dieciséis años, alto y fuerte. Una auténtica máquina de matar. ¿Qué ser humano podría ser capaz de vencerme? Ninguno, absolutamente ninguno, porque soy invencible, y estoy seguro de que ganaré.
Miro intermitentemente al chico y a Clove. Ella parece leerme el pensamiento, porque su cara cambia radicalmente. Su rostro ahora refleja preocupación, ya no parece estar regodeándose de que en la papeleta estuviese su nombre, cosa que antes hacía.
Pero ella ya no lo puede evitar. Antes de darme cuenta, ya estoy corriendo desesperadamente hacia el chico y la pareja de agentes de la paz que lo acompañan.
-  ¡NO! ¡NO, CATO! – exclama Clove, intentando librarse de los brazos de los agentes, que la atrapan sin dejarle prácticamente moverse.
Es tarde. Yo ya estoy allí. Otro par de agentes de la paz vienen a por mí, intentando que me aleje del chico, pero yo los aparto y los tiro al suelo de un sencillo empujón.
Miro para las pantallas gigantes, en las que me veo a mí mismo. Luego para la mujer del escenario, que tiene cara de desconcierto, y finalmente, fijo mi mirada en Clove.
Sin apartar mis ojos de ella, no titubeo cuando digo:
-   Me presento voluntario como tributo.



sábado, 9 de junio de 2012

TODO ES POSIBLE: CAPÍTULO 14

Y aquí está el capítulo 14. No me matéis por no subir, es que tuve muchísimos exámenes; pero ahora que ya he acabado los de la tercera evaluación y sólo me quedan los finales, que son del 19 al 22, tengo más tiempo para pasar la novela al ordenador. *Aplausos* :)
Os informo también de que al final, esa novela que empecé sobre One Direction, la dejé. Entre otras cosas, porque no sé dónde puse la libreta en la que estaba escribiendo XD Así que, no la subiré.
Pero también tengo que decir que, si sois tributos, estad atentas al blog, porque he empezado a escribir una novela de Los Juegos del Hambre contados por Cato. Según los que ya han leído los primeros capítulos, está muy bien, así que, bueno, espero que cuando empiece a subir, os guste a vosotros/as también :) Ah, se me olvidaba, llamaré a la novela SAFE AND SOUND.
Espero que os guste este capítulo :) xx



       -    Me choqué con él un día al salir del instituto y, al ver que iba con todo el grupo, les pedí una foto muy tranquilamente, aunque por dentro estaba a punto de estallar a gritos o darme un infarto. Entonces, él me apuntó su número de teléfono en la agenda de mi iPhone y bueno, el resto de historia ya la conoces.
       -    Jajaja, ¡todo un flechazo!

Mientras las dos reían, a Aria le llegó un mensaje:

“Hola, Aria. Sólo quería decirte que me alegro mucho de haberte conocido, me lo he pasado realmente bien estos dos últimos días :)
Ahora estamos todos volcados con Harry, Caroline y él lo han dejado: ella decía que su relación no iba a funcionar. Harold está bastante mal, pero ella no creo que quiera intentarlo con él de nuevo. Nos vemos pronto, te quiero. – Nialler xx”

-         - ¿Qué pasa? ¿Por qué te has puesto tan seria? – preguntó Rachel, preocupada.
-         - Es que me acaba de llegar un mensaje de Niall en el que dice que Caroline ha dejado a Harry, y él está destrozado.
-         - Pobre Harry… Sabía que esto pasaría algún día. Sabía que ella le acabaría dejando y él lo pasaría mal por su culpa.
-         - Yo también lo pensaba, sinceramente; pero ahora ya no hay vuelta atrás. Ahora es momento de que lo supere y olvide a Caroline, y con la ayuda de todos seguro que lo hará. Además, tú has congeniado muy bien con él, y tu ayuda puede ser especialmente útil, ¿no?

Le pareció que Rachel se enrojecía, aunque no estaba del todo segura, porque tan sólo iluminaba la habitación la lámpara de la mesilla. Aunque, para qué negarlo, era obvio que a Rachel le había encantado escuchar que había congeniado con Harry.

-         - Entre todos conseguiremos que se olvide de ella, como que me llamo Rachel.
-         - Seguro que sí. Mira, me voy a dormir, ¿sabes? Que mañana tenemos que despertarnos temprano, y si no, no hay quien me levante.
-         - Vale, hasta mañana.
-         - Hasta mañana. Ah, sueña con Harry.
-         - Y tú con Niall. – rieron. Al rato, ya estaban profundamente dormidas.


Aria se despertó en el suelo. Había dado tantas vueltas en la cama que se había caído. Las demás seguían durmiendo.
Miró el reloj y acto seguido empezó a ejercer de despertador.

-         - ¡Vamos, despertad, que nos quedan veinte minutos!

Sus amigas levantaron la cabeza de la almohada. Mery le tiró la suya, con cara de dormida. Estaba claro que tenía un mal despertar.

-         - ¿Qué hora es? – preguntó Sarah.
-         - ¡Las ocho! – exclamó Gemma, levantándose de un brinco.
-         - ¿Ya? – dijo Rachel mientras se desperezaba.
-      - Sí. Venga, yo voy preparando el desayuno, vosotras id arreglándoos y demás y luego ya voy yo. – propuso Aria.
-         - Está bien.

A las ocho y veinticinco estaban todas listas y saliendo de casa. Menos mal que estaba relativamente cerca de allí, porque si no, no habrían llegado a tiempo.

Las tres primeras horas de clase se les hicieron eternas. Cuando llegó el recreo, todas suspiraron y soltaron un “por fin” a la vez. Se reunieron en unas escaleras con más amigos, entre los que se encontraban Katy, Adrian, Sara y Alison.

-         - ¡Pensé que os había tragado la tierra! – exclamó Lucía, con su acento portugués. Ella había llegado a Londres desde Lisboa poco después que Aria, y además, por motivos parecidos.
-          - No disteis señales de vida. – dijo Alison. Katy se empezó a reír de forma exagerada.
-       - A ver, ¿qué hicisteis? ¿Dónde estuvisteis? – esta era Alison, con sus interrogatorios de siempre. Intentaba ponerse seria, pero sus esfuerzos eran en vano, ya que la risa de Katy era muy contagiosa, y al final acabó uniéndose a ella.
-       - Un día Katy acabará azul de tanto reírse. – dijo Adrian, fingiendo cara de preocupación, pero en el fondo estaba aguantándose la risa.
-         -  Lo sé. – respondió ella sin parar de reír.

Poco después se acercó al grupo Stephanie, que se llevaba más bien poco con ellos. Era de las más populares, y disfrutaba fastidiando a los demás.

-          - Bueno, chicas…
-          - Y chico. – interrumpió Adrian.
-          - Da igual. – hubo un momento de tensión cuando cruzó su mirada con la de Adrian -. Bueno, ¿qué tal el fin de semana?

Las cinco chicas se miraron.

-         - Pues… bien. – dijo Aria.
-         - ¿Qué hicisteis? – insistió Stephanie.
-       - Ehm… - Gemma intentaba pensar lo más rápido posible una buena excusa, pero Louis inundaba sus pensamientos, y no podía pensar con claridad.
-       - Estuvimos viendo unas películas en mi casa. – Hasta la propia Mery se sorprendió con la rapidez que había dicho aquello. Era lo primero que se le había ocurrido.
-         - ¿En serio? ¿Y cuáles visteis?
-         - Los Juegos del Hambre, Un Puente Hacia Terabithia,  y el documental de One Direction: A Year In The Making. Estuvimos toda la tarde.
-        - Ah, qué bien.

Todas suspiraron aliviadas. Stephanie no vivía muy lejos de Mery, y podía ser que las hubiese visto en el parque con los chicos. Por suerte, no había sido así.
Unos segundos después sonó el timbre y todos volvieron a clase.

Se escuchaba en tic tac del reloj, las chicas estaban impacientes. Mery hacía un ejercicio de Matemáticas lo más rápido que podía para no tener que llevar deberes para casa, mientras que Aria y Sarah, en la otra clase, atendían a una explicación de Inglés, moviendo el bolígrafo de un lado a otro.

Todas estaban realmente agotadas y cansadas de tantos exámenes, estaban deseando un descanso, y esta semana lo tendrían, ya que la semana se haría más corta: el jueves era festivo en su instituto, y por ello, la directiva decidió hacer puente, dándole un merecido descanso a los alumnos, así que el viernes tampoco tendrían clase.
Y, ¡qué casualidad! El jueves doce de Enero era el cumpleaños de Zayn, y lo pasarían en el nuevo complejo de apartamentos de los chicos. Incluso, si sus padres se lo permitían, podrían pasar jueves, viernes y el  fin de semana con los chicos.